domingo, octubre 11, 2009


HOMENAJE

Porque ustedes hacen que cada día de mi vana existencia terrenal sea una dicha.
Los quiero, con sus nombres y apellidos, con la carga que traen acumulada en la espalda,
con sus personalidades estridentes, pasivas, solidarias, sinceras, calladas, chinchosas, etc.
Gracias, por soportar esto que soy, esto que les ofrezco y esto que desea ser mejor para ustedes.

Mi amor sincero para:
Ignacio Carrillo, Fernando Aparicio, Jorge Bazán, Kurt Gerstein, David Pinillos, Pepe Centurión, Diego Bustamante, Jose Cassinelli, Richard Acuña, Carlos Casella, Paola Villamar, Raquefet Lidai, Susan Carvo, Luis José Bueno, Kenji Huerta, Luis Carlos Chamorro, Miguel Angel Taboada, Vanessa Olivares.

P.D.1: El orden de los factores no altera el producto.
P.D.2: Gracias.


viernes, octubre 09, 2009


Base DOS!

A cierta edad, en mi caso, a los 25 años, la mujer se hace una autoevalución a modo de examen o más bien de radiografía sobre su estado corporal, psiquico y psicológico.

Hoy cuando venía caminando hacia mi casa [es necesario decir que estaba muy llena después de almorzar] venía pensando en ciertas cosas que debo empezar a hacer a esta edad.
Una de ellas era dejar de comer tanto. Me causa mucha gracia pensar eso, y aunque no dejaré de hacerlo, lo pensé ,y talvez la premisa no es dejar de comer, sino dejar de comer tanta porquería (risas).

Es que me ha crecido la panza y el poto y a los 25, creo yo, ya no es tan sexy.
Detrás de esos pensamientos vienen ideas tontas como: deberia hacer abdominales, no tomar gaseosa, cuidar más mi piel, no exponerme más al sol, etc. Pero a quien diablos le engaño, yo nunca fui asi, nunca me gobernaron esas ideas y a este paso no dejaré mis malos hábitos. No le hacen daño a nadie y a mi me hacen feliz.


Otra de las cosas en las que pienso contantemente cuando recuerdo que nací en 1984, es que no me siento de esa edad y no sé si será un tipo de regresión mía o es que de verdad, en algunos casos, la edad es un simple número que obtuviste por sorteo al momento de nacer.
En todo caso los que tienen la culpa son mis papás, que decidieron tenerme en ese año, en esa época. Yo seguiré diviertiéndome como una chica alegre de 20 que está loca y punto, claro, mientras no me aturdan las hormonas y de pronto me atormente una preguntita típica que dice asi: ¿Y a los cuántos años piensas casarte? ¿ Y tener hijos?

Dios mio, yo todavía tengo media carrera de mis sueños por delante, aún me falta tanto por aprender y por vivir, tanto por actuar y renegar que estoy buscando la manesilla de mi reloj biológico para ponerlo en rotundo STOP. Pero, sí, quiero casarme antes de los 30 y tener un hijo antes de ser anciana. Para ello, primero tendría que encontrame por ahi al principe/sapo que ando buscando. Ok, no quería entrar en ese terreno pero es necesario.


A los 25, deseamos de forma imperativa un joven adulto que nos desquicie la vida. Sentimos una necesidad alocada de compartir la vida, de estar acompañadas, de sentirnos amadas y de amar.
Tengo que confesarlo, me quiero enamorar. De un tiempo a esta parte vengo, no buscando, pero si esperando a ese humano mártir que quiera departir (en todas sus acepciones) conmigo.


Creo que no me examinaré más por hoy, creo que no me acuerdo que más quería decir.
Sí, a los 25 también nos da amnesia.