
Sus ojos son tan hermosos que he pensado, sinceramente, en sacárselos y clavarlos en mi corazón. Como un broche que observa. Tal vez, de esa forma, él pueda ver cuanto lo amo.
Mañana es lunes otra vez. Mi reloj cuenta las horas para besar al de los ojos hermosos.
Después he planeado hacerlo origami y meterlo en mi pequeña maleta. Necesito su sombra pisando las huellas que dejo cuando voy de acá para allá. Necesito que huela mi ropa o que se convierta en ese anillo que todos alguna vez queremos usar.
Hombre, quiero tenerte en mi pecho mucho tiempo más. Mil años no alcanzan. Mil años te amo. Es poco y eso que hoy es domingo.
Oye, cuando regreses puedes escarmenar mi pelo? Está enredado de colores, hay mucho morado.
Después de eso, debemos hacer las maletas. Para qué? Vamos a viajar por todo el mundo, ya lo olvidaste? Tengo los boletos guardados en el bolsillo izquierdo de mi pantalón.
No olvides las mandarinas, son importantes. Y las botas y mi pañuelo rojo.
Guarda todas las ligas de pelo, las verdes son las que más me gustan para tí.
No necesitamos una radio, yo voy a cantar. Ya te lo he prometido.
Aretes? Sí, claro. Frío? Si, hará frío y calor.
Ricardo, guarda tu sonrisa, primero ponla en el pañuelo y dóblalo con cuidadito pero llévala, llévala.
Mmm, ahora ven, siéntate y mírame. Te amo (digo mientras pestañeo)
No llevaré el dibujo de los dos, mi cuarto ya se acostumbró a él pero voy a llevar mis colores para que cuando estemos en el tren dibujemos todo lo que veamos por la ventana.
Oye quedan cinco días pero la verdad es que yo quiero que sea Julio.
Tus ojos son tan hermosos.
Qué paz!
Casi me olvido, necesitamos una foto pero una física para guardarla debajo de mi almohada.
Apúntalo en la lista de este fin de semana.
Ya voy, estoy guardando mis pantys.
Todavía no es de noche.