Puede que lo que escriba no sea la última palabra para todos, pero lo es todo para mi.
Yo escribo para regalarle a mi alma los suspiros de mi puño y letra, por eso me declaro parlanchina de las manos.
martes, noviembre 01, 2011
Ella sufre en alguna parte. Siempre ha sufrido.
Es muy alegre, adora el amarillo, su pájaro es el mirlo,
su hora la noche, su puente el Pont des Arts.