Voy a escribirte todos los días.
Este es tu espacio.
Mi pecho desbordante.
Voy a recordar como apareciste en mi vida.
Tú apareciste, para desequilibrar hasta la vibración de mi celular.
Para hacerme sonreir sin motivo, por muchos motivos.
No me preguntes que pensé.
Solo leía. Como ahora.
Sólo trataba de verte a través de esta misma pantalla.
Te veo. Eres para mí.
Lo que tanto había idealizado.
Existes.
Te he besado. Eres para mí.
Me has sacado de ese molde de barro en el que se estancaron mis pies.
Me has reconstruído con una sola estrategia. Ser tú, tan Ricardo como esa paz que me inunda.
¿Qué pienso ahora?
Que eres lo más real de mi vida.
Que te necesito todo el tiempo.
Que eres mi mejor pretexto para ser fuerte, plena, inmensa.
Que me inspiras.
Que te he elegido y no te pienso devolver.
Y que pienso amarte muchísmo más fuerte.
Ola.
No puedo parar de sonreír.
Gracias facebook.
Gracias a tí.
P.D: tienes una tarea. Amarme.