Puede que lo que escriba no sea la última palabra para todos, pero lo es todo para mi.
Yo escribo para regalarle a mi alma los suspiros de mi puño y letra, por eso me declaro parlanchina de las manos.
martes, octubre 11, 2011
Bailemos papito. Hasta que todo esté más tranquilo. Hasta que la cabecita esté en silencio. Hasta que salga el sol. Hasta que estés conmigo.