
Sin título
He decidio enamorarme aunque no me convenga. Porque esto de amar es un juego de conveniencias, de quien da más y menos. Y aunque yo no esté para entregar mi vida al azar, me voy a jugar todo.
Voy a enamorarme de los ojos de Fidel, de las manos de Tadeo, de la nariz de Ricardo, de la boca de Joaquin y de las mentiras de Francisco. Quien sabe juntando lo de todos me quede algo bueno.
Y voy a dejar de ser sola en la cuadra, pediré mesa para dos como diría Ignacio, bailaré pegado y buscaré besos de la nada. Caminaré atada de manos y prometo no ver el menú, me peinaré de vez en cuando y hasta me haré la manicura. En el cine escogeré los asientos traseros y será todo de a dos, obvio con una sola cañita.
Tendré pareja de baile asegurada y jueguitos de manos bajo la mesa. Tendré llamadas de madrugada y peleas a ciencia cierta. Todo eso incluido en el paquete del amor.
Y quién crea que puede conmigo que venga, que deje un curriculum con olor. Que toque la puerta o espere de pie.
Se pide que cante, que baile y solo si se puede que fume también. Se atiende en horario corrido ¿y los domingos? si señores ese día también.
Ahora me voy. Si! a enamorarme de aquél o quien sabe de ese otro, si él. Total no tengo nada que hacer.