sábado, mayo 21, 2011



13 días


Amado Ricardo:


Va a empezar el invierno, todo empieza a ponerse significativamente gris. Yo escondo mis manos en los bolsillos de mi casaca y dejo que el viento despeine mi cerquillo. Te extraño.

Estos trece días que restan serán los más fríos de todo Mayo. Después de ellos vendra un cuatro maravilloso.

Nos quedan unas semanas más. Es duro, lo sé. Sin embargo, cuando se me arruga el corazón, imagino tu carita sonriente y el hoyito que tanto me gusta. Así, con esa misma expresión, te vi por primera vez, sentado en aquella banca. Casi a las 10 de la noche. (no la olvidaré jamás). Como tampoco olvido tu olor, la textura de tus besos y la sensación de tu pelo en mi cara.

¿Te he dicho alguna vez que te amo? Hoy a las 2:30 de la tarde, mientras caminaba observando mis zapatillas amadas y viejas, pensaba en lo inesperado de nuestro encuentro, en lo repentino de nuestro amor. Es perfecto! Es un guión que nuestras manos han escrito espontáneamente. No quisiera que fuera de otra manera, no existe nada mejor.

¿Sabias que espero, con ilusión y fe, el día en que por fin estemos juntos? Lo hago mi amor, te espero debajo de mis sábanas, hasta que puedas abrigarme con todo el calor de tu alma.

Ven ya, hay espacio para nosotros dos, yo me quedo aquí esperándote con las mismas medias de colores, hoy, mañana y siempre.