Somos solo una prueba del tiempo.
La intensidad de toda esta magia se desborda de nuestros bolsillos.
Nuestros pies pueden encontrarse en la oscuridad.
Tus manos, con las mías, dibujan serenatas.
La luna es el único reflector de nuestra intimidad.
Escuchamos melodías repletas de pasión.
Solo somos una afirmación del destino.
Estamos aquí tan llenos de latidos, de rosado, de explosión.
Vivimos salpicando pintura radiactiva.
Respiramos risas e inventamos emociones para no desfallecer.
Tú y yo somos extranjeros.
Tú y yo somos sangre hirviendo.
Tú y yo somos escarcha multicolor.