LIMA
Me atrapas.
Nunca termino de descubrirte, eres enigmática.
Eres la cuna de mis sueños pero no eres mía.
No te pertenezco, me haces sentir tan extraña, sobretodo los domingos.
Me pierdo en ti, en tus calles, en tu tráfico, en tus sonidos.
Desaparezco.
Aquí, me siento pequeña, como esa hormiga que camina por la esquina de una inmensa pared. Esa hormiga.
No soy de nadie.
No es mía esta casa, no están los míos aquí.
Estas no son mis veredas, mis olores, mis esquinas.
Mis verdaderos amigos no están aquí, mi corazón no está aquí.
Solo mis sueños te pertenecen.
Solo eso me trae a ti. Gran motivo.
He renacido aquí y te agradezco pero no termino de encontrarme.
Me rodea mucha soledad, mucho gris.
No eres mi hogar. Perdóname, no eres tú, soy yo.
Lima.
Mi futuro está contigo. Acógeme.
Prométeme que pronto, a pesar del vacío, tu y yo iremos encontrando la forma de querer estar aquí, siempre (o casi siempre).
Te dejo mis suspiros para que comprendas que te tengo mucho cariño y que mis nuevas y mejores sonrisas empezaron aquí, contigo.
Gracias.
Me has ayudado a crecer abismalmente.
Espero, con el tiempo, todo deje de ser tan duro y se convierta en algodón.