6 veces 6 la alegría se pronunció a través de cristales líquidos.
¿Cómo no anhelar un imperio eterno cuando me palpita el corazón con tanta fuerza?
¿Cómo no regalarte mi tiempo?
Tengo la certeza de que las coronas que recibiremos serán inmensas. Como tus manos que duplican a las mías y que se entrelazan para cargar nuestras esperanzas.
Todo tiene sentido.
Tu orden es ser tan grande y admirable como Moisés.
Yo te sigo, mis pies se han cargado de todos estos arpegios que creaste para mí.
Soy fuerza.
Viste que mi mirada nunca estuvo vacía?
Viste que tus ojos tienen tanta luz que pueden guiarme?
Tú, estás tan lleno de Dios que yo decidí regalarte mis alas.
Yo, desconozco tantas cosas pero no su perfección.
Tal vez, todos deberíamos anhelar ser menos humanos, existiría más amor.
Mientras tanto, te observo con toda mi sonrisa y hablo con ÉL para que mis pies no se lastimen de tanto ir al río
Evitaré todas esas flechas que ya nos han apuntado.
Tus escamas serán mi escudo.
Hasta que el orden se restablezca.
Hasta decir: amén.