lunes, setiembre 19, 2011

23

Es tu cumpleaños.
Todos los regalos del mundo, hoy, deberían ser para ti.
Sin embargo, nada, nada, nada, en el planeta entero, podría ser de la calidad de tu corazón.
No me queda más que agradecerte.
Gracias, mil gracias.
Por ser un ángel.
Por aparecer en mi vida, repentinamente y enseñarme a vivir y a crecer.
Por tus látidos, tan perfectos y arrulladores.
Por tu mano, siempre dispuesta y compañera incondicional.
Por tu sinceridad.
Por tus tesoros, por aquellas cosas que me has regalado. Todo, lo llevo tatuado en el pecho.
Por cubrir mi cuerpo con el calor de tu pelo.
Por amarme. Sin duda es lo mejor que tengo.
Por tus ojos, que ven más allá de la piel.
Por compartir, aún cuando crees que no lo haces.
Por tu dulzura, ingenuidad, respeto, alegría, locura, paciencia, autenticidad.
Por tus melodías.
Por las cien mil palabras que adornan mi frente.
Por ser mi felicidad.
Por ser el motivo de mis sueños.
Por ser un príncipe, con todas las letras.
Por darme un beso en el suelo de un centro comercial, por enseñarme las estrellas en un jardín ajeno, por amarrar mis pasadores como nadie jamás lo había hecho, por caminar sin rumbo siempre de mi mano, por pedirme que te bese por primera vez, por escribir amor en una servilleta, por llegar a mi casa de madrugada solo para decir cuánto me amas, por llevarme a conocer tu reino, por dejar cartas de amor bajo mi puerta, por ser mi eterno novio, por ir al grifo y a la farmacia, por comer wantanes, por llevarme a verte tocar, por hablar tonterias conmigo, por cantarme al oido, por cuidarme cuando duermo, por hacer dibujos tan hermosos, por mirarme con esos increíbles, por ser un hombre maravilloso.
Por ser, simplemente, tan Ricardo.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
Por estos casi seis meses de regalarme tu hermosa existencia.
Te valoro, todos los días, a cada segundo. Desde que me despierto, hasta que cierro los ojos.
Te regalo lo único seguro que tengo hoy: mi amor sincero.
Te amo, solo tú sabes cuanto.
21 besos llenos de nuestra sociedad.

Tu novia.