No juzgues a nuestros corazones. Se mantienen intactos.
Ellos, son los más verdaderos en este juego de latidos.
No me voy.
No me canso.
Morí ayer. Renazco hoy.
Soy virtuosa lo sé. Llevo esa hermosa palabra tatuada en el pecho.
Mis virtudes le añaden kilos a mi corazón.
Mi mayor virtud es esta fuerza que crees que he perdido.
Te leo.
Pienso.
Cada palabra que forman tus dedos, entran en mí como el agua que bebo todos los días.
Entiendo más de lo que sabes. Sigo aquí.
Tú me ves. Aún cerrando tus grandes ojos, me ves.
Ayer hablé.
Exhale todo lo que un 24 había hecho en mi.
Por qué si pasaste 7 veces por mi puerta, no tocaste?
Yo esperaba que tus 23 chocaran con mis 27, para siempre.
Por todas las veces que he corrido tras de ti, era necesario que olvidarás todo lo dicho por tu boca y fueras solo piel.
Era tan difícil vencer tu voluntad y dejar de ser huesos para convertirte en mí principe?
Pesaba tanto tu mano como para presionar ese timbre que aún contiene tus huellas?
Por qué lloré? preguntas.
Porque esperé esa sonrisa, que envié en un paquete, de vuelta.
Porque cerré mis ojos para verte y tenías las manos manchadas de una canción que no cantaste.
Porque las 12 me agarraron en el baño, como a ti y tu reloj no sonó.
Porque hacía frío, tú dormías y tu pelo estaba muy lejos.
Porque los pocos amigos que conté con los dedos, se esfumaron. No eran personas, eran aquellos a los que di mi mano abierta.
Por qué todo esto un 24?
Por qué no escuchaste cuando dije que quería un solo cartucho blanco?
Yo escuché todo de ti y aplacé mi olor en tu cuaro, en tu vida.
No debí querer olerte, debimos.
Debimos encontrarnos en ese jardín para que amarraras mi pasador por enésima vez.
Debimos decirnos TE AMO mucho antes y no esperar hasta las tres de la mañana.
Debiste pedirme que durmiera contigo desde el momento en el que dejé Marte.
Debimos ir a ese chifa y comer solo los wantanes.
Debimos recordar JUNTOS todas las veces que nuestros ojos fueron un espejo.
Por qué te amo?
Porque un día dijiste que yo era tu mujer.
Porque te aferraste a mi cintura, tan fuerte, como para saber que no querías dejarme ir.
Porque te he visto dormir y quisiera cuidarte, para siempre.
Porque tus virtudes y las mías, harían explotar el odio del mundo.
Porque eres el color que le faltaba a mi círculo cromático.
Porque estás en mi frente, en mi nariz y en mis dedos.
Porque siempre preguntas si ya me puse la pijama.
Porque solo yo entiendo ese idioma que has iventado.
Porque nadie nunca me había amado.
Porque eres un gigante, noble pero gigante.
Porque pintaste mis manos de fosforescente.
Quieres saber con qué sueño?
Con el mar.
Con nuestros pies descalzos en la arena.
Con adelantar el tiempo para decirte sí.
Con tenerte en la primera fila del teatro.
Con caminar contigo, todos los días, eternamente.
Siempre vuelo.
Soy pequeña pero tengo fuerzas multiplicadas por cada hebra de tu pelo.
No puedo negarme.
Siempre estoy, no hueles?
Te llevaste el ticket que tenía el número ganador.
Ya nadie puede acercarse.
Este premio, es tuyo.
Esta Gabriela, es para tí.
Te espero, allá, donde mi cama tiene una fecha escrita con lapicero.
Sonreiré.