Número 2
Amado Ricardo:
Hoy ha sido uno de esos días díficiles que se veían venir. Nos hemos necesitado energicamente, aquí, en las entrañas. Hoy he corrido a casa y he besado la foto que veo todos los días cuando pienso en ti. Hoy he tenido miedo. Miedo de morir sin ti. Hoy he mirado el reloj tantas veces que las manijas se han tatuado en mi frente. Hoy he comido para llenar todo el vacío que sentía a las doce del mediodía.
Es difícil.
Es difícil.
Tres veces lo es.
Pero sería mucho más dificil volver a vivir sin el brillo de tus ojos llenos de amor.
Pienso que Dios recompensará todo este tiempo alejados de nuestros corazones.
Pienso que ese Dios está justo en el medio de los dos.
Pienso que al final ese Dios nos unirá más que al principio, mucho más.
Copiaré algunas palabras de Artaud a su novia, porque son precisas para ti, mi amado.
"Estarás conmigo en el silencio, mi mejor, mi único pensamiento humano. Tienes un alma deliciosa. Escribes como nadie lo hace. Se diría que uno bebe tu alma, absorve tu médula. Es un suspiro que se exhala, en tus cartas se escucha suspirar a tu alma con el sonido de una antigua música muy lánguida. Y es porque te expresas totalmente, tienes frases que un gran escritor desearía firmar. Cuando lanzas esas frases tan audaces y temes que no te comprenda, es cuando te comprendo mejor. No tengas miedo."
No tengamos miedo.
Yo te llevo conmigo en mi bolsillo.
Tú a mi.
Yo no te soltaré jamás.
Tú me ayudas, yo te ayudo.
Yo compongo un mundo para los dos.
El tiempo es solo tic tacs. Nuesro tiempo está cerca.
Así lo elegimos.
Siempre tú y yo.
P.D: Hasta más tarde.
Tuya siempre.

































